sábado, septiembre 29, 2012

¡Cómo mola Frankenweenie!


Y eso que aún no la han estrenado. Habrá que esperar hasta el 11 de octubre para verla en los cines, pero como aperitivo más que apetitoso está Frankenweenie la exposición, una muestra no muy extensa pero bastante curiosa del proceso de creación y producción de esta peli, desde el diseño y concepción de personajes hasta el decorado final de alguna escena.
Es cierto que con Tim Burton hay que andarse con mucho cuidado, a mí particularmente me gustan bastante algunas de sus películas (Beetlejuice, Batman, Mars Attacks, Sleepy Hollow, La novia cadáver), otras simplemente están bien verlas y bueno, me gustan más o menos (Eduardo Manostijeras, Ed Wood, Big Fish, 9, Sombras Tenebrosas), y también las hay que no consigo acabar de verlas, que me he quedado dormido o que simplemente no me han enganchado (Pesadilla antes de Navidad, El planeta de los simios, Charlie y la fábrica de chocolate o Alicia en el país de las maravillas); todo va a gustos, y como para gustos los colores, Frankenweenie para evitar controversias se nos presenta en blanco y negro, eso sí, en un estupendo 3D.

Nueve pasó sin pena ni gloria y es una de las grandes desconocidas del público. No fue dirigida por Burton pero sí producida, y no es una mala inclusión en la animación digital, pero rara y poco familiar.

Y lo del 3D no lo he dicho por decir, porque en esta muestra que hasta el día 6 de octubre se puede visitar en el Conde Duque hay un hueco para el trailer en 3D, y no sé si por la tele o porque es así, pero se veía bastante bien.
Frankenweenie le vino a la cabeza tras realizar un corto de animación en 1982 llamado Vincent. Un niño oscuro y solitario que adora a Vincent Price (uno de los máximos exponentes del cine de terror de la época) y que desea ser como él. Los experimentos con su perro le dió la idea de su versión canina del Frankenstein de Mary Shelley y dos años después hizo un cortometraje de igual título con actores reales que fue tachado por la Disney de ser demasiado terrorífico. Pero está claro que la idea le seguía rumiando en la cabeza y al darle el toque de animación que produce el stop motion (grabación fotograma a fotograma) con esos simpáticos muñecotes seguramente le restaba el terror del corto inicial y convertía este nuevo Frankenweenie en una perla más del cine de palomitas.

Un fotograma de la Frankenweenie de 1984, con el actor Barret Oliver (conocido por estos lares por La historia interminable y D.A.R.Y.L. entre otras) y un Sparky muy remendado.

La muestra abre durante todo el día, así que aconsejo ir entre diario y a horas como la de la comida, más que nada porque hoy era el primer día, sábado por la mañana, y nos hemos tragado una espera de más de una hora para ver algo que se ve en un cuarto de hora, veinte minutos. Es pequeña, sí, pero aun así la exposición merece la pena verla para comprender de verdad esa magia que tienen estas películas y que por desconocimiento no sabemos apreciar.
Os dejo con algunas fotillos y el corto de Vincent, y por si tenéis curiosidad os dejo los enlaces de las tres partes del corto (algo extenso) Frankenweenie de 1984, están en inglés pero seguro que rebuscando se encuentran en español, eso sí, verlo antes que la peli significa espoilear toooda ella, porque he visto un trozo de la primera entrega y es igual. Yo me esperaré a verla en el cine para comparar con la de imagen real.
Espero que os guste.
La exposición tiene algunas vitrinas llena de los muñecos reales utilizados en la producción de la peli.
Como dice el cartel: bocetos originales de Tim Burton

Una de las piezas más curiosas, el endoesqueleto metálico lleno de articulaciones, tornillos y palancas que posteriormente da el movimiento realista de Sparky, el perrillo protagonista.
Uno de los decorados donde se desarrolla una escena; el detalle es al milímetro, realista y muy cuidado... Y ahora imaginaros a los animadores moviendo a toda esta jauría de alumnos para crear el movimiento fluido en una peli de stop motion, ¡qué paciencia Dios mío!
Vaya, en esta versión no sé como se llama el chico... ¿Victor? ¿Vincent? El caso es que está con Sparky en el desván donde hace sus experimentos, un curioso decorado interactivo en la muestra.
La habitación del chico. Podéis apreciar la proporción con la mano y el móvil que salen a la derecha. El lujo de detalles en la habitación es inigualable.



Y aquí os dejo las direcciones Yuotuberas por si os pica la curiosidad, pero si tenéis pensado ir a verla tened paciencia hermanos, y así podréis disfrutarla mucho mejor.

Frankenweenie parte 1
http://youtu.be/r34yz-xC4xQ

Frankenweenie parte 2
http://youtu.be/xVAixkBXYMg

Frankenweenie parte 3
http://youtu.be/TZ_DXdeqmv0

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martes, febrero 24, 2009

Que la Fuerza nos acompañe

R2 D2, si algún robot de la saga es carismático, sin duda alguna se trata de éste
Un joven Padawan y su experimentado Maestro han alcanzado el Borde Exterior tras la persecución que el recién creado Imperio lleva a cabo contra la orden Jedi. Con pérdidas cuantiosas y numerosas bajas, los Jedi se encuentran al borde de la extinción. Sólo existe una esperanza, pues en su huida han encontrado un pequeño grupo de jóvenes en los que la Fuerza es muy intensa; su aprendizaje y entrenamiento será primordial… ¡Y tú eres uno de ellos!
Tras un preámbulo de letras perdiéndose en el infinito arranca la Escuela Jedi de la STAR WARS The Exhibition, una impresionante exposición que hasta el 15 de marzo se puede ver en Madrid. La escuela es una de esas actividades diseñadas para los más pequeños que atraen a niños y adultos por igual, donde un grupo de seleccionados aprenderán los complicados caminos de la Fuerza, se acostumbrarán al tacto y manejo de un sable láser, y acabará enfrentándose al mismísimo Emperador y al más fiel de sus discípulos, el siempre temible Darth Vader; puede que los Caballeros Jedi estén a un paso de la extinción, pero jamás dejarán de combatir el lado oscuro de la Fuerza.
Este Nexu sale en El ataque de los clones, y se intenta papear a los buenos (al menos en aquel momento)

Muchos son los trajes de la reina Amidala, aquí se pueden ver los más habituales
Tras el aperitivo de la escuela, donde a pesar de un sentimiento de ridículo espantoso (yo fui uno de los “jóvenes” seleccionados) te lo pasas bien, toca conocer mejor aquellos planetas que conforman el universo Star Wars. Y es que STAR WARS The Exhibition va de eso.
Adentrándote en una nave que bien podría tratarse de un Destructor Imperial, ves que ésta está dividida en secciones, cada una de ellas dedicada a uno de los mundos más representativos de la saga: Tatooine, Coruscant, Naboo, Endor, e incluso la impresionante Estrella de la Muerte tienen allí representación.
En la primera trilogía sólo estaba el adorable Chewbacca, en la segunda aparecen todos sus congéneres

Darth Vader, yo diría que el malo más famoso de la ciencia ficción

Yoda, el maestro de maestros Jedi
¿Y qué nos podemos encontrar en cada una de esas salas? Maquetas, secciones de decorados, ilustraciones, vestuario, story boards, etc., todos ellos objetos originales seleccionados por el mismísimo George Lucas para la ocasión; una gozada para el aficionado al cine de ciencia ficción en general, y sobre todo a esta querida saga en particular. R2 D2 y un brillante C3 PO te dan prácticamente la bienvenida (pues es lo primero que nos encontramos). Tras ellos la flamante vaina, completa y a tamaño real, en la que Anakin Skywalker competía en las peligrosas carreras de vainas de Tatooine. Un ewok, dos wookiees, un droid de combate, una Speeder Bike, Darth Vader, Yoda y muchos más personajes y artefactos te esperan a tamaño real; miniaturas utilizadas en el diseño de personajes y de producción, elementos originales del atrezzo e incluso un Coliseum… ¡Hecho con bastoncillos para los oídos!
La guerra de las galaxias, El Imperio contraataca, El retorno del Jedi, La amenaza fantasma, El ataque de los clones o La venganza de los Sith, da igual cual sea tu preferida, da igual si eres más de la trilogía clásica o de la nueva, aquí encontrarás desde ese ser de rojizo rostro con cuernos que tanto te impresionó, Darth Maul, como ese blindado de cuatro patas que tanto nos fascinó, el AT-AT. Y es que sus doscientas cincuenta piezas hace de esta exposición algo único, y convierte el Centro de exposiciones Arte Canal en un lugar de peregrinaje para aquellos aficionados al género.
Boba Fett, de El retorno del Jedi, es hijo de Jango Fett, de El ataque de los Clones

Sobran las palabras... La máscara de Vader

Edificios de Theed, en La amenaza fantasma
Y no creáis que exagero, los diez euros de la entrada están bien gastados, pues además de todo lo ya expuesto puedes sumergirte en el mundo de los efectos especiales gracias a un reportaje exclusivo de algo más de diez minutos que trata sobre estos, lo que sin duda hace la delicia de muchos, yo incluido. Además, siempre te puedes llevar un recuerdo, pues el recinto contempla una tienda con lo más actual de la saga; eso sí, si queréis no gastar mucho, más vale que dejéis la tarjeta en casa, pues aquello es una tentación. Yo, por de pronto, me vine, como no podía ser de otra forma, con una estupenda camiseta de Darth Vader. Pero si quieres un recuerdo más llamativo de tu paso por STAR WARS The Exhibition, siempre te puedes hacer unas fotos con unos soldados Storm Troopers, o ser grabado en vídeo mientras luchas con un sable láser…, pero claro, aquí nada es gratis.
El usurero y negrero Watto, dueño de Anakin y su madre cuando éste era pequeño

Detalle de un crucero de la República

¿Se inspirarían en los tiernos peluchitos para crear a los Ewoks?
Espero que si no has ido aún a verla te animes tras este post; no me llevo comisión, que conste, pero es que creo realmente que vale la pena.
He rebuscado por YouTube y he encontrado varios vídeos tanto de la escuela Jedi como de la propia exposición, pero prefiero no mostraros todo (con las fotos ya es suficiente) y dejaros aquí un simpático vídeo que me ha hecho gracia; puede que sea algo monótono, pero al menos arranca alguna sonrisa.
Ánimo y que la Fuerza nos acompañe… a todos.

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miércoles, septiembre 10, 2008

Viñetas desde el Atlántico

Si pensáis que por la escasa renovación de posts que ha habido últimamente, El Desagüe está algo abandonado… ¡Gran error! Nunca más lejos de mi intención llegar a tal extremo, de hecho a diario le echo una ojeadita para ver si hay nuevos comentarios o no. El caso es que las vacaciones son eso, vacas, y yo este año me las he tomado al pie de la letra y, por decirlo vulgarmente, no he hecho ni el huevo. Eso quiere decir que tengo algún que otro post pendiente de colgar, así que no me enrollo más y vamos con el primero.
Prácticamente he tenido el mes de agosto completo, así que hemos podido hacernos un par de escapaditas de varios días con la única presión del bolsillo para que no fuesen más, pero si lo breve, es bueno, dos veces bueno; o eso dicen. A Coruña fue nuestro segundo objetivo, cinco días que como suele pasar cuando haces turismo no paras de moverte por pueblecitos y ciudades cercanas. Tal y como mandan los cánones asistimos a una estupenda puesta de sol desde el faro de Finisterre (de no haber algunas nubes hubiera sido también maravillosa), y como si fuésemos peregrinos visitamos la Catedral de Santiago de Compostela, a mi gusto más espectacular por fuera que por dentro.
Obviamente no nos olvidamos de A Coruña, recorriendo algunos de sus lugares y monumentos típicos como la Torre de Hércules, el Castillo de San Antón y el Obelisco del Millenium; por supuesto, para nosotros, también la Fnac. Podría extenderme con los lugares visitados y sacar algunas fotos de ellos, pero ese no es el verdadero objetivo de este post, sorry.
La casualidad se alió con nosotros en esta ocasión y coincidimos con una exposición de esas que me gustan, “Viñetas desde el Atlántico”, una acertada muestra de originales de varios dibujantes que me avergüenzo al decir que no conocía a ninguno. Pero ver esos dibujos hechos a mano siempre me causa una admiración absoluta hacia sus creadores, supongo que por la incapacidad propia de poder hacer lo mismo (si no es copiando, estoy perdido).
Pues bien, desconozco si era por aprovechar el tirón de la exposición, pero a su vez había una pequeña feria del comic donde unas cuantas casetas hacían las delicias de los amantes del noveno arte… Y aquí empieza el verdadero post que quiero ofreceros. No sé si debido a la exposición, o a la feria, o a ambas cosas, el caso es que me sorprendió el hecho de que toda la ciudad se llenara de figuras, de más de dos metros de altura, de algunos de los personajes más o menos conocidos del tebeo nacional como internacional; algo tan gratamente inesperado como impresionante.
Que una ciudad se “moje” de esta manera en la promoción de sus eventos es de agradecer, sobre todo estando éste, como es el caso, relacionado con el mundo de los bocadillos (sí, ya sé que esta expresión la he repetido de un reciente post…, pero es que me gusta).
Aquí os muestro las figuras que “pillamos” en nuestras andanzas. Seguro que faltan algunas (puede que Aquaman se encontrara en el Acuario que no fuimos a ver), pues os recuerdo que no se limitaban a la feria o a la exposición, sino a la ciudad al completo.
Un Capitán Trueno sobre una de las casetas de la Feria del Comic
Un Groucho detallista sobre otra de las casetas

Nos encontramos a un Tintín algo regordete tras la Diputación

Lucky Luke, junto a su caballo Jolly Jumper, acompañando a Tintín

Filemón y Mortadelo en la plaza del Obelisco... ¡Míra que majetes los dos!

Y subiendo por él, Spiderman..., como no

A estos los han sacado de la promo de su peli... ¡Qué morrrrooooo!


Batman vigilando desde las alturas


Tanto Asterix...


Como Obelix se encontraban en la Plaza María Pita

También había sitio en la misma plaza para El Príncipe Valiente

Junto al Centro Comercial El Puerto se encontraba la exposición, en sus alrededores este señor que me suena a TBO antiguo (aunque no pondría la mano en el fuego)

La Mujer Maravilla le hacía compañía... ¡Ja, más quisiera él!

Aunque sin sombrero, una de las mejores figuras es ésta de Torpedo custodiando la entrada de la exposición

Carpanta está clavao..., hasta oía el rugir de sus tripas

Un nuevo Capitán Trueno vigilando a los moros desde el Castillo de San Antón

Llegando desde Madrid, lo primero que nos recibió sobre la carretera fue este Superman volador

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jueves, abril 24, 2008

El mito perdido

Una traducción libre sería Eros Bendado y agrietado, pero es que mi italiano es muy malo
No hace mucho, y gracias al nuevo CaixaForum, hubo en Madrid una exposición al aire libre sobre la obra de Igor Mitoraj, un artista polaco que pese a serme desconocido en su totalidad me ha dejado bastante asombrado con su trabajo.
Y eso que a mí esto del arte contemporáneo no me acaba de gustar, pues algunas representaciones artísticas modernas me parecen una sublime tomadura de pelo. Puede que se deba a que no lo acabo de entender, que no comulgue con las inquietudes de estos artistas. Pero que me intenten convencer que un círculo hecho con piedras en el suelo es una maravillosa obra de arte es algo que me cuesta aceptar, más aun cuando la circunferencia está marcada disimuladamente en éste.
En esto no soy nada esnob y me tira más lo tradicional: realismo, impresionismo, surrealismo… Esto en pintura, que en escultura, como no entiendo, lo que me atrae son las estatuas de toda la vida, aquellas que sirven como ornamentos arquitectónicos, sean éstas de metal o de piedra; eso es lo que me suele gustar, pero el neoexpresionismo como que no me acaba de convencer.
Por todo ello, la visita que hicimos al CaixaForum no nos acabó de satisfacer, con colecciones demasiado modernas que nos recordaba a algunas secciones del Reina Sofía; creo que salvo alguna muestra puntual, tanto el uno como el otro ya nos han visto el pelo. Eso sí, para mi gusto acertaron de lleno con el reclamo para darse a conocer tras su inauguración: la colección El mito perdido del artista Igor Mitoraj.
Tras casi dos meses cerró sus puertas (es un decir, claro, pues se encontraba en pleno Paseo del Prado) el 13 de abril. Así que si a alguien le pica el gusanillo por la muestra tendrá que hacer algunos kilómetros y verla en otra ciudad; lo cual no es un mal motivo para hacer un poco de turismo.
La teoría dice que la componen veintidós esculturas de bronce; bueno, a mí me da alguna más, aunque lo mismo con tanto torso parecido me he acabado liando. Pero…, ¿por qué me han gustado tanto? Primero porque generalmente el bronce da muy bien en figuras o estatuas, lo que ocurre en este caso. También respeta el tradicionalismo en la figura humana manteniendo sus proporciones, algo que últimamente escasea un poco. Son grandes, magnas, como manda la tradición. Y el tema de la colección es importante, mezclando mitología con un toque personal de fantasía.
Un detalle del Centauro. Como se puede ver al amigo Igor le gusta añadirle pequeñas figuras a la estatua
La pena es que en la tienda del CaixaForum no vendiesen réplicas en miniatura de tales maravillas, porque seguro que alguna me hubiese llevado a casa. Aun así hice bastantes fotos, tanto de las estatuas enteras como de algún detalle de éstas, por lo que si queréis tener una idea más detallada de lo que aquí digo podéis visitar sin coste alguno el Apoyo al Desagüe donde encontraréis una muestra de estas curiosas esculturas.El Torso de Ikaro coronado por el jardín vertical del CaixaForum

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